Historia de los Agustinos Recoletos

De Ermitaños a Frailes Mendicantes

En los siglos X y XI, había por toda Europa y sobre todo en Italia muchos monjes habitando en parajes apartados; son los llamados ermitaños.  Uno de los más famosos eremitorios es el de Lecceto cerca de Siena.  El origen de estas pequeñas congregaciones hay que buscarlo en el deseo de una más profunda espiritualidad como protesta contra un fácil y pobre estilo de vida contemplativa.  Pero en el siglo XIII este género de vida eremítica no respondía  ya  a las necesidades del mundo circundante, el cual requería un nuevo estilo de vida religiosa.  El  mundo y la vida social habían cambiado de forma destacada con el crecimiento del comercio, el desarrollo del capitalismo, la expansión de las ciudades, el origén de la burguesía como poder social y la fundación de las universidades.  La teología monástica había cambiado a teología escolástica.  Aunque la formación intelectual había sido durante siglos patrimonio del clero ahora pasa también a manos del lacaido.  En este ambiente afloraron movimientos de pobreza voluntaria los cuales adoptaron posturas críticas contra la vida mundana dentro de la Iglesia.  Dicha postura era la base para la creación de las Ordenes Mendicantes:  Franciscanos, Dominicos, Carmelitas y Agustinos.  La Iglesia los necesitaba para controlar la avalancha de la nueva mentalidad.  Por esta razón varias congregaciones de Ermitaños, algunas de las cuales vivían bajo la Regla de San Agustín, quisieron unirse como entidad jurídica, y surgió la Orden de S. Agustín.  A la unión de Marzo de 1244 siguió pronto la Gran Unión de 1256, aprobada por el papa Alejandro IV.  De ahí en adelante los miembros de a Orden concentraron sus trabajos en las ciudades.

Etapas Preliminares


 

1244 - 1350 Después de la Gran Unión de 1256, y también aquí y allí antes de esa fecha, la Orden se extendió rápidamente desde Italia a Francia, Inglaterra, Alemania y España.  Desde estos centros continuó la expansión a toda Europa:  desde Hungría y Polonia hasta Portugal, desde Irlanda hasta el Mar Egeo, Creta, Corfú, Chipre y Rodas, con algunos asentamientos en los Balcanes, Ucrania y los territorios del Mar Báltico.  Desde1264 en adelante también nos encontramos con hermanas Agustinas de vida contemplativa.  Ya en 1293 los Agustinos habían establecido el monasterio situado en lo que hoy se llama el Quai des Grands Agustins en París, que llegó a ser un importante centro de estudios.  La orden tenía 24 Provincias en 1329.  La expansión continuó hasta 1350, aunque hallemos acá y allá algunas señales de relajamiento.

1350 - 1538  A un periodo de entusiasmo le sigue en general otro de desánimo.  El celo por la vida evangélica, así como por la vida común,  había sufrido un enfríamiento.  Hubo varios motivos para ello, como la deficiente formación teológica, el debilitamiento de la autoridad eclesiástica, el distanciamiento entre alto y bajo clero.  La tardía Edad Media contempló el surgir de congregaciones reformadas a nivel local como reacción contra la laxitud espiritual.  Podemos apreciar que varias ansiaban con nostalgia el antiguo estilo de vida eremítica.  Tales reformas  con frecuencia vinieron acompañadas de graves tensiones entre "observantes", amantes de la renovación, y "conventuales", aferrados a la tradición.  Una de estas congregaciones reformadas fue la congregación de Sajonia (1438) a la que perteneció Martín Lutero, el autor de la gran Reforma Alemana.  La Orden sufrió mucho debido a la Reforma.  Monasterios Agustinos en Alemania, Bélgica y Holanda acusaron profunda influencia del movimiento reformista de Sajonia.  Varios religiosos siguieron el camino de Lutero.  Ya en 1523 en Bruselas, dos Agustinos belgas, partidarios de la doctrina leterana, murieron en la hoguera.  También es verdad, por el contrario, que los Calvinistas hicieron otro tanto en Gante con Agustinos renuentes a renegar de su fe.  Aparte de la Reforma, otra grave causa, favorecedora de la disminución de Agustinos, fue la peste y el hambre a través de toda Europa.  Entre 1348 y 1351 no menos de 5084 miembros de la Orden murieron por la Peste Negra.
Este periodo tiene su comienzo con la elevación de Jerónimo Sripando a General de la Orden.  Miembro de una congregación observante, puso una base sólida para la renovación de la disciplina y  de la vida espiritual.  En 1562 estuvo al frente de los trabajos concialiares en la tercera etapa del Concilio de Trento.  Durante este periodo surgieron más congregaciones reformadas.  Los Agustinos Recoletos (OAR) deseaban llevar una vida más rigurosa y contemplativa.  La fundación de la primera casa en España fue en 1588; desde 1621 en adelante formaron una congragación dentro de la Orden de S. Agustín, y constituyeron Orden independiente en 1912.  En una mayor austeridad pusieron el punto de mira los Agustinos Descalazos (OAD) en Italia 1592 (Orden autónoma en 1931), y en Francia (desde 1956 hasta la Revolución Francesa 1790).  Una de estas congregaciones, la de Bourges, de los llamdos "Pequeños Agustinos", fundada en 1592 por Esteban Rabache.  El descubrimiento del Nuevo Mundo proporcionó la oportunidad de fundar en México, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela y Chile.  Misioneros Agustinos llegaron hasta Filipinas y Japón.  Por el 1753 la Orden contaba con unos 1500 Conventos y alrededor de 20,000 religiosos.

1. Acta de Nacimiento
Los Agustinos Recoletos son fruto de la tradición monástica agustinaria y de la restauración católica de la segunda mitad del siglo XVI.  Son hijos del mismo clima espiritual que dio vida a los carmelitas descalzos y otras ramas descalzas y recoletas que aparecieron por esas fechas en muchas órdenes monásticas y mendicantes de la época.  Dentro de la orden agustina surgieron movimientos similares en Italia (1592), Francia (1596) y Portugal (1665).

Nacieron en diciembre de 1588 en el seno de la provincia agustina de Castilla con ánimo de instaurar un sistema de vida más austero y perfecto.  Sus aspiraciones quedaron plasmada en La Forma de Vivir, un breve texto jurídico-espiritual, redactado por Fray Luis de León, aprobado por la provincia de Castilla el 20 de septiembre de 1589 y confirmado por la Santa Sede en 1597.  Sus catorce capítulos giran en torno a espirítu de oración, a la igualdad que debe reinar entre todos los religiosos y a la ascesis.

2.Difusión por España y  sus colonias
La Forma de Vivir comenzó a practicarse el 19 de octubre de 1589 en Talavera de la Reina, desde donde se propagó a Portillo (1590), Nava del Rey (1591), Madrid (196) y otros 28 conventos distribuidos por toda la geofrafía española.

En 1605 los recoletos dieron comienzo a su historia misional con el envío de catorce misioneros a las Islas Filipinas.  A ejemplo de san Agustín, que rechazó la tentación de huir al desierto, también ellos recharon la de recluirse en el convento.  Asociaron el "negotium iustum" al "otium sanctum" y acudieron en ayuda de la Iglesia que solicitaba su concurso para alumbrar nuevos hijos para Dios.

En 1621 la Santa Sede elevó los conventos recoletos al rango de congregación religiosa, la cual, ocho años más tarde, incorporó a los recoletos colombianos que habían surgido en 1604 en torno a una ermita dedicada a la Virgen de la Calendaria.

Poco después la recolección alcanzó la cifra de 1500 religiosos, distribuidos en cinco provincias, 43 conventos y unos 20 puestos misionales.  Tres provincias tenían todos sus conventos en España.  Las otras dos las tenían en Filipinas, Colombia y Panamá.  Durante el siglo XVIII no hubo cambios notables ni en el número de conventos y religiosos ni en su localización y actividad.

3. Conventuales y misioneros
Durante un par de siglos los recoletos mantuvieron un carácter marcadamente contemplativo.  Casi todos sus frailes viviían en conventos grandes, dedicados al culto divino, al estudio y al apostolado.

El culto divino tenía una fuerte entonación eucaristica y mariana.  La comunidad se reunía a diario para la misa conventual, los sacerdotes celebraban todos los días y los laicos comulgaban unos 130 días al año.  Todo ello coloca a los recoletos entre los partidarios de la comunión frecuente.

El mismo día de su profesión todos  se consagraban a María  y le prometían perpetuo vasallaje.  Casi todos uss conventos tenían por titular alguna advocación mariana y sus religiosos recitaban a diariao varias antifonas en honor de la Virgen.  Los sábados cantaban la misa sabatina y el oficio de la Inmaculada.

Este género de vida parecia excluir o,  al menos, marginar la actividad apostólica.  Sin embargo, los recoletos nunca vieron incompatibilidad entre apostolado y vida común, entre ascesis y amor a las almas, entre retiro del mundo y presencia salvadora en él.  Todos sus conventos tenían iglesias abiertas al público, y casi todos estaban obligados por acuerdos fundacionales a predicar, administrar sacramentos y asistir a los enfermos de la comarca en que estaban enclavados.  Tambienén fue notable su participació en las misiones populares.

En Filipinas prevaleció un sistema de vida evangelizadora misional.  Durante más de tres siglos centenares de religiosos engelirzaron la región de Zambales y las islas del sur (Mindanao, Palawan, etc.), las más pobres e hinóspitas del archipielago.  Más de 40 religiosos murieron victimas de la espada, del hambre o de los malos tratos recibidos de los piratas.  Mucho más alto fue el número de naufragos y prisioneros.

Durante siglo XVII y XVIII más de la mitad moria antes de cumplir los 45 años.  Varias decenas de frailes trabajaron en Japón (1623 - 32) y las Islas Marianas (1768 - 1908).

4. La larga crisis del siglo XIX
En 1835 el gobierno confisco 32 de sus 33 conventos españoles y arrojo de ellos a todos sus moradores.  En 1861 Mosquera hacía lo propio en Colombia.  De golpe la Recolección perdió 38 conventos, que constituían el núcleo de su ser, y quedo reducida a las parroquias de Filipinas, a convento de Monteagudo, que las proveía de misioneros, y un puñado de religiosos colombianos dispersos y desalmados.

Esta violenta intervención estatal modificó la orientación espiritual de la congregación.  Hasta 1835 había sido una corporación de corte cotemplativo, con un fuerte apéndice misional.  Ahora, despojada de sus conventos, se convierte en congregación de talente apostólico.  Durante más de medio siglo de sus religiosos viven en parroquias, bastante desligados entre sí y, a veces, hasta de sus superiores.

5. Rumbo a América
En 1898 un nuevo embate puso a dura prueba la solidez de la Recolección:  33 religiosos murieron en manos de los revolucionarios filipinos y otros 84 fueron capturados y encarcelados.  Los demás se refugiaron en Manila o huyeron precipitadamente a España.

En pocos meses la congregación, que todavia mantenia en Filipinas el 80% de sus miembros activos, se encontro con 300 religiosos desocupados y llenos de confusión y desesperanza.  Afortunadamente, algunos reaccionaro con magnanimidad.  Con su esfuerzo y habilidad superaron las grandes dificultades del momento y guiaron a la congregación por campos más amplios y más acordes por su tradición espiritual.

A mediados de 1899 ya andaban por Panamá, Venezuela, Brasil y Colombia más de 30 religiosos en busca de nuevos horizontes.  Otros organizaron centros apostólicos en España y cargaron la resposabilidad de reorientar el futuro de la congregación. Poco a poco renace la esperanza.  En 1904 reabren el noviciado y en 1908 logran reanudar la celebración de los capítulos generales, interrumpidos desde 1829.

6. La plena autonomía jurídica
Reunidos en el histórico monasterio de San Millán, el capítulo normalizó el gobierno de la congregación, declaro que su fin actual era "el apostolado en todas sus manifestaciones" y mandó acomodar a él las constituciones.  Cuatro años más tarde, el 16 de Septiembre de 1912, san Pío X abrogaba los lazos jurídicos que todavía la ligaban con los agustinos y la declaro orden independiente.  El breve de Pío X puso fin a una etapa anómala de la Recolección y reavivó su espíritu corporativo.  Inmediatamente creció el interés por las tradiciones propias y aumentó su capacidad de sintonarizar con las orientaciones de la Iglesia y las necesidades de la sociedad.  En 1917 se estableció en Estados Unidos y, reglón seguido, en Argentina (1925), República Dominicana (1927), Inglaterra (1932), Perú (1939), México (1941), Guatemala (1958), Guam (1963) y Costa Rica (1963).  Durante algún tiempo también estuvo presente en Puerto Rico (1927 - 48), El Salvador (1958 - 60) Nicaragua (1958 - 88) y Alemania (1965 - 79).

En respuesta el llamamiento misional de Pío XI, la Orden acrecentó su precencia en antiguas misiones de Filipinas y Colombia y abrio cuatro nuevos territorios en China (1924), Brasil (1925 y 1928) y Colombia (1927).

Años más tarde, estimulada por las crecientes nececidades educativas de la sociedad, entró oficialmente en el campo de la enseñanza.  Entre 1941 y 1966 fundó colegios en Filipinas, Venezuela, Brasil, Colombia, Argentina, España, Panamá, Estados Unidos, etc.  En la actualidad la Orden regenta dos universidades, tres centros de rango universitario y unos 30 colegios de primera y segunda enseñanza.  En ellos unos 200 religiosos atienden a la formación humana, académica y religiosa de 70, 000 jóvenes. 

Estas nuevas tareas no comprometieron su antigua vocación misionera.  Entre 1963 y 1966 la Orden se instaló en Taiwan y asumió las prelaturas de Chota (Perú), Bocas del Toro (Panamá) y Ciudad Madera (México).  En septiembre 1966 ultimó los detalles para establecerse en Makeni (Sierra Leona). 

 
Subir